El veganismo no es una filosofía de salón, sino acción

Últimamente he conversado con algunos activistas veganos que parecen más preocupados por defender a ultranza el carácter ético del veganismo que por lograr su avance. ¿Es eso ético?

El contexto del cual NO se trata:

Dentro del movimiento por los derechos de los animales, existe una rama, llamada bienestarismo que se preocupa por mejorar las condiciones de los animales explotados. Son aquellos que calman su consciencia diseñando mataderos menos crueles (¿suena a oxímoron?), y en general se contentan con jaulas más grandes y comer carne de ganado que pasta libremente.

Por otro lado está el llamado abolicionismo, que aspira ni más ni menos que a abolir la esclavitud y la explotación de todos los animales, sea cual sea su especie. Dentro del abolicionismo, Gary Francione lanzó en su momento una crítica feroz a los que él llama neobienestaristas, activistas que abogan por el abolicionismo pero “mientras tanto” intentan mejorar algunas de las condiciones actuales de los animales. Según Francione, el enfoque neobienestarista, al fin y al cabo, le sigue el juego al sistema de explotación especista, tranquiliza algunas consciencias y evita avanzar hacia el verdadero objetivo del movimiento por los derechos de los animales: la abolición de cualquier tipo de explotación.

Personalmente, me siento muy cercano a este punto de vista del Prof. Francione, aunque con algún que otro matiz que explicaré en otra ocasión.

¿Intelectuales puristas o combatientes pragmáticos?

El problema es que hay, al parecer, veganos que critican también cualquier avance o cualquier ventaja que podamos obtener en esta lucha tan desigual por liberar a nuestros hermanos los animales.

intelectuales puristasAunque siento especial respeto y aprecio hacia cualquiera que dedique sus recursos a la causa del veganismo, se trata, a mi modo de ver, de una actitud purista, excluyente y desconectada de la verdadera lucha por cambiar la realidad.

Si sale un informe que demuestra que la industria ganadera es la causante principal del calentamiento global, o que los veganos disfrutan de mejor salud que los omnívoros, parece que algunos no estén contentos porque “no se puede ser vegano por motivos que no sean éticos”.

Estoy de acuerdo: la ética es la base del veganismo. Ser vegano significa oponerse a la explotación de cualquier animal, sea de la especie que sea. El respeto a la vida y a la libertad de todos los animales son la esencia de aquello por lo que luchamos; sin esa esencia, sin ese núcleo, no se es vegano, sino vano.

Pero, ¿por qué dedicar tanto esfuerzo a excluir, a definir lo que no es puramente vegano, a debilitar corrientes que ahora mismo están remando en la misma dirección, hacia la liberación animal que todos deseamos?

Si sale una noticia que anuncia el posible fin del subsidio a la carne y el comienzo de impuestos especiales a su consumo, en vez de alegrarse y entender que la consciencia del mundo está cambiando, parece que algunos lo lamenten porque “el especismo sigue igual”.

Y si saliera un estudio que “demostrara” que comer huevos es bueno para la salud, parece que algunos lo celebrarían, pues por fin se quitarán las máscaras esos pseudoveganos a quienes sólo les importa la salud.

Esto es como el debate entre un grupo de intelectuales y un grupo de combatientes. Antes de salir al campo de batalla, todos están de acuerdo. Pero luego, empiezan las desavenencias y todos podemos imaginarnos desde qué perspectiva habla cada uno.

Avanzando paso a paso

Hay un holocausto constante, terrible y monstruoso que debemos evitar. No estoy hablando de hacer jaulas más grandes, ni de acariciar a las vacas antes de degollarlas. Estoy hablando de salvar vidas. No podemos permitirnos el lujo de elegir cómo queremos que se lleve a cabo la abolición de la explotación.

Es como si algunos antiesclavistas en EE. UU. se hubieran opuesto a la guerra de secesión y a la abolición decretada por Lincoln alegando que el fin de la esclavitud debe llegar por motivos éticos de los propios explotadores del sur y no como una imposición por motivos parcialmente ajenos.

Ni Roma se construyó en un día ni el especismo se derrumbará en una semana. Aquellos que hacen uso de términos filosóficos bombásticos en latín deberían revisar sus apuntes de ciencias sociales, políticas e historia. La transformación a la que todos aspiramos será un proceso gradual. Cada paso cuenta, cada paso influye.

Coma más frutasMe da igual por qué motivo la gente se hace vegana o simplemente deja de comer productos de origen animal, siempre que deje de ser cómplice de las atrocidades de la industria ganadera. ¿Quién no firmaría que hubiera ahora mismo un escenario hipotético de psicósis mundial acerca de la proteína animal que hiciera caer en picado a la industria ganadera? ¿O que se decretara la prohibición de carne porque así lo han soñado los 170 líderes del mundo? Yo lo firmaría sin dudarlo, y seguro que millones de animales también.

Cierto, eso no terminaría con el especismo, pero podría evitar el 99% de las víctimas de la explotación animal a manos de los humanos. Eso es algo que celebraría con júbilo, incluso si acto seguido me voy al zoo más cercano para seguir luchando.

La crítica al bienestarismo animalista está bien fundada. Pero no debemos olvidar que los hábitos y las creencias de los humanos suelen cambiar de modo gradual. Me alegro cuando alguien me cuenta que intenta reducir su consumo de carne o de otro producto de origen animal, o cuando alguien elige comprar huevos camperos. Está empezando a reconocer los derechos de esos animales a quien antes comía sin ningún tapujo. También veo el lado positivo cuando alguien expresa su sensibilidad hacia ciertos animales como los perros o los toros porque creo que será más fácil luego hacerle ver que no hay diferencia real entre un perro y un cerdo, un toro y una vaca, un cordero y nosotros.

En lugar de enfocar mis energías contra estas tendencias, prefiero verlas como lo que son: los primeros síntomas de la revolución vegana. Es como el viento que sopla a favor para facilitar un cambio de paradigma que tire el especismo al cubo de la basura de la historia.

La vida es lo que cuenta

La vida es lo que cuenta. Y no me refiero a una vida de sometimiento y esclavitud. Quizás debería puntualizar: los vivos son los que cuentan.

La cuestión es la siguiente: ¿Estamos aquí para debatir términos éticos y filosóficos únicamente, o para luchar por un mundo mejor? ¿Es la ética un dogma independiente de la realidad? ¿O es la vida el valor supremo que debe guiarnos en nuestro camino hacia la libertad?

AyúdameUn sabio judío dijo una vez: “aquél que salva una vida es como si salvara el mundo entero”. Aunque él o sus pupilos quizás no lo entendieran así, nosotros podemos adoptar esta idea con respecto a la vida de cualquier animal, humano o no.

Otro sabio, llamado Thomas Edison, dijo: “la no violencia conduce a la ética más elevada, que es la meta de toda evolución”. Dejemos pues que la no violencia del veganismo conduzca a la humanidad a una ética más elevada.

El veganismo debe ser un movimiento por la vida, una vida plena y en libertad. Me quedo con la llamada del Dr. Steve Best a convertirnos en un movimiento de liberación total: liberación animal, liberación humana, liberación planetaria. Nuestros destinos están unidos. No puede haber una sin la otra y no hay dos sin tres.

Dejémonos de debates internos infructuosos. Bastantes enemigos y obstáculos tenemos por delante. Unámonos para ver realizado nuestro sueño: un mundo sin explotación de ningún tipo, un mundo vegano, un mundo mejor.

4 comentarios en “El veganismo no es una filosofía de salón, sino acción”

  1. No podría estar más de acuerdo. Yo también caminé hacia el veganismo al ver el vídeo de Yourofsky y desde luego a mí lo que más me importa es detener esto lo más rápido posible. ¿Que es casi imposible que yo lo vea? Vale, pero quiero los avances más rápidos posibles para que los que vengan detrás lo tengan más fácil.

    No me importan los ideales, me importa detenerlo cuanto antes, porque en un sólo día… ¿cuántas millones de vidas se torturan, asesinan y descuartizan? Terminar un dia antes o un día después, es una diferencia inmensa. Terminar 100 años antes o 500 años después, es una diferencia infinita.

    Claro que lo ideal sería que todo el mundo entendiera que es vergonzoso para nuestra especie ser “especistas”, pero… ¿cómo vamos a conseguirlo si hace años que la raza negra tiene derechos y aún hoy existe racismo hacia ellos? Por suerte, lucharon lo más rápido que supieron hacia la abolición y eso salvó muchísimas vidas. Una vez salvadas, ya tendré tiempo de recitar mis filosofías…

    Defiendo animales, no ideales. Si los ideales no me sirven como estrategia más eficaz, no me valen para nada más que para engordar mi ego y que me digan lo tremendamente listo que soy, mientras lancean, apalizan, asesinan y descuartizan a criaturas inocentes por millones en todo el planeta.

    #GoVegan

    1. Si me decido ser vegana y no comer carne de ninguna índole entonces que cocinare para la familia no hay recetarios veganos.

  2. Pingback: Carne cultivada y veganismo - Vitamina Vegana

  3. Si me decido ser vegana y no comer carne de ninguna índole entonces que cocinare para la familia no hay recetarios veganos.

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